ALZHEIMER



Sentí tu mano al rato de  nacer,
me llevaste agarrado hasta que empecé andar solo.
Recorrimos cientos de lugares con tus historias en las que me enseñabas a ser un hombre.
Fuistes mi mejor amigo , siendo cómplice de mis historias, a veces pienso que el acompañarme en el camino fue, tu segunda oportunidad de volver a vivir de nuevo; vivencias que un día no pudiste.
Mis padres a veces te reñían por mimarte tanto. Al día siguiente venías a recogerme, empezando nuestra aventura de nuevo.
Mi primera chica, mi primer beso,,,,, es a ti quien se lo conté, era nuestro secreto. Me hablaste de cuando conociste a la abuela. Me reía porque hasta pasado unos meses no podías tocarle la mano, ¡ahí abuelo!, como han cambiado los tiempos.
Un día dejaste de acompañarme, se te había olvidado.
El gran capitán viajaba sin rumbo, desconocía los mares por donde había pasado tantas veces.
Ahora no me conoces pero quiero que sepas abuelo, que soy tu marinero. Navegaremos día a día y te iré enseñando andar y hablar como tu un día lo hiciste conmigo. Te hablaré de la abuela, de cómo os conocisteis, del viaje de novio en burro. Del día que nació mi madre, estabas embarcado en la pesca de atunes y no la conocisteis hasta que tuvo tres meses; de como llorabas al verla en los brazos de la abuela.
Abuelo, dame tu mano y viaja conmigo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cáncer de mama. Capitulo 1 Estoy en una nube.

#Generación 1970. Cambio cocinita por juego didáctico.

INOCENCIA PERDIDA