UNA PARADA.
He recorrido medio trayecto, hago un parón para coger aire, me siento bajo un hermoso árbol, grande robusto,lleno de hojas y miro hacia el horizonte. Cierro los ojos e intento recordar hasta donde me deja mi memoria, veo pasar en fotogramas las imágenes de situaciones, caras, momentos; algunos se esfuman cuando intento llegar a ellos. Lo que si puedo decir, aunque haya habido muchos obstáculos, de todos he aprendido a superarlos y llegar hasta donde estoy hoy en día. Miro las nubes imaginándome caras, figuras, e intento pensar en mi niñez. Aquella niña morenita de piel, con el pelo rizado, jugando en la calle con un grupo de niñas, jugando al elástico, a la cuerda, recordando a medias, aquellas canciones. Siempre perdía porque era malísima a los juegos pero era tan puro y bonito esos momentos, que me emociono al pensar en ellos. Nuestras primeras salidas donde tonteábamos de adolescente, con pasos sigilosos emperezamos a conocer el sentido de la palabr...